Las Defensoras de DDHH no sólo defienden la vida y el territorio ante la actividad extractivista de corporaciones y gobiernos corruptos, sino que con sus luchas se oponen a un determinado modelo de desarrollo colonial y patriarcal dirigido a satisfacer los intereses de unos pocos frente a la gran mayoría de la población. Pero pagan un alto precio por su lucha: Global Witness registró que en 2021 fueron asesinadas 200 personas defensoras, un promedio de casi cuatro personas por semana. Los asesinatos son sólo la punta del iceberg, las tácticas para acallar a quienes defienden la vida incluyen amenazas, detenciones, vigilancia, estigmatización y acoso, entre otras agresiones físicas, legales y sociales.

Berta Cáceres, Lolita Chávez, Nonhele Mbutuma… ¿Conocemos sus nombres? Son defensoras de derechos humanos. Queremos dar visibilidad y respaldo a los esfuerzos de las Defensoras que defienden la justicia social en el Sur global, y que, por ello, están expuestas a sufrir todo tipo de abusos y violencias. Violencias que se ven incrementadas por el hecho de que son mujeres, y por tanto, enfrentan el machismo de sus comunidades y de los estados y multinacionales que colonizan las tierras que habitan y que suponen un mayor grado de vulnerabilidad en comparación con los varones en su misma situación. Es por esto que muchas veces tienen que salir de sus territorios buscando asilo político en otros países para poder preservar sus vidas.